31 enero, 2007

¿Qué tanto esperan ver tus ojos?
No soy sólo carne y huesos, hay un porcentaje de delirios y deseos... quizás lo logres comprender.
Una piedra es más que mi ser si le quitas la sádica manía por vivir.
El verte ahí me hace ceder. Tus brazos me tientan, amor, a saltar del mismísimo siemlo a esa tierra perdida, lujuriosa... y morirme de pasión en esos labios que apretás cuando te ponés nervioso.
Y gritando todo eso, aún me sobra un suspiro para decirte al oído que no necesito nada más que tu corazón para vivir... de este amor en el que estoy perdida.

30 enero, 2007

Más allá e océanos estelares, tus besos han de guardarse en la
delicada escencia de mis ojos. Esos besos que soñamos -cálidos,
apasionados - y nunva tuvieron la fuerza para florecer en lo
etéreo de este amor puro.
Las caricias me debilitaron, mi amor, siempre las necesité
aunque no pudieras verlo a través de mis ojos caídos, desgarrados.
Pero en la ambigüedad de mi corazón... siempre estuviste brillando
más fuerte vos, porque sos mi necesiad más profunda, incluso en
estos momentos de inercia y soledad.





Poema rescatado de una hoja que estuve a punto de tirar a la basura.
(viejísimo)

29 enero, 2007

No hay silencios aquí
Sólo frases...
... que evitás oír.

23 enero, 2007

Calla, mientras la boca se le refleja insasiable en los pezones volcanosos de su humilde y sereno amor.
Es todo un dulce secreto, como una poesía nocturna que florece entre los deditos cristalinos, tan llenos de sueños como siempre.
Sonríe y baila... como creyendo que el sol puede realmente observarla.
Pero en sus lágrimas mudas lo dibuja, gota a gota, sobre la almohada ya vacía.
Es entonces... que vuelve a despertar